En el reciente III Congreso de las Telecomunicaciones de ACIEM, uno de los temas desarrollados abordaba el tema de la convergencia en las telecomunicaciones (y por ende en las aplicaciones y en los servicios), entendiéndose por esto como la posibilidad de poder disfrutar de varias funcionalidades en un solo terminal o dispositivo -muchas cosas que convergen en una sola-. Por ejemplo el teléfono fijo, la navegación en Internet, el envío de mensajes de voz y texto, la toma de fotografías, la consulta del correo electrónico, el chat, etc. ya se puede hacer hoy por hoy con un sólo dispositivo como es el caso de un teléfono celular o smartphone (Ericsson P1K, el iPhone de Apple, el N800 de Nokia) con una conexión a Internet y ahorrarnos así el tener que estar "cargando" con cualquier cantidad de fierros y permitir darle curso a todas nuestras necesidades de entretenimiento y comunicación diarias.
Por supuesto, para algunas personas el término convergencia dista un poco del término calidad y confiabilidad: ¿es realmente una cámara de 3,2 Megapixels en un teléfono celular al menos igual de buena que una equivalente marca Canon, Sony o Kodak? ¿Suena igual de bien la música en un teléfono celular a como suena en un iPod? ¿Puedo navegar en Internet desde un smartphone sin perder las funcionalidades que tengo en mi PC?
Seguramente, muchas personas no le darían importancia a las anteriores inquietudes y serían usuarios del dispositivo convergente sin mayores objeciones de calidad y confiabilidad. Personalmente, no me siento muy cómodo navegando en Internet en una pantalla tan pequeña como la de un smartphone y encontraría en esto una objeción de convergencia. Concluí esta semana, luego de la exposición de gadgets de José Luis (dos portátiles, un iPod, un Blackberry, un iPAQ y seguramente una cámara digital -que no vi-) que el problema no es traerlos todos juntos, el problema es de baterías, de donde ponerlas a cargar cuando no tengo donde, de toda la cantidad de cables y adaptadores que siempre debo tener. Por fortuna, estos casos tienen una solución: un morral con panel solar de Voltaic Systems para cargar las baterías mientras "voy por el mundo".
